Dra. Diana Ortiz
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Patologías frecuentes

Dolor de oído en niños: qué hacer y qué evitar

5 de septiembre de 2026

Doctora examinando con estetoscopio a una niña en su habitación

¿Tu hijo empezó con dolor de oído de la nada, en mitad de la noche, y entraste en pánico? Es una de las consultas de urgencia más frecuentes y, aceptémoslo, de las que más angustia dan: el dolor puede ser muy intenso. Te cuento lo que necesitas saber para mantener la calma.

¿Por qué puede doler el oído?

La mayoría de los dolores de oído ocurren días después de un resfriado. Los niños tienen un conducto corto y horizontal (la trompa de Eustaquio) que conecta la nariz con el oído. Cuando hay gripe, los mocos viajan por ahí, se acumulan, se inflaman y causan una gran presión.

¿Cómo saber si le duele, si todavía no habla?

Cuando un niño ya habla, te dirá claramente dónde le duele. Pero si es un bebé, presta atención a estas señales indirectas:

  • Irritabilidad al acostarlo: al estar completamente horizontal, la presión en el oído aumenta y el dolor empeora. Si llora inconsolable, hay que estar atentos.
  • Se lleva las manos a la cabeza: se toca, se jala o se frota la oreja constantemente.
  • Rechazo al alimento: succionar (pecho o biberón) o masticar les genera dolor.

Lo que NUNCA debes hacer

  • Aplicar gotas óticas sin indicación médica.
  • Remedios caseros como gotas de leche materna o aceite tibio: solo aumentan el riesgo de una infección peor.
  • Introducir copitos de algodón en el oído.

Cuándo consultar de inmediato

  • Sale líquido o sangre del oído.
  • Hay hinchazón o enrojecimiento justo detrás de la oreja.
  • La fiebre no baja con nada.

La mayoría de los dolores de oído ceden bien con el tratamiento adecuado. ¡Hagamos equipo! Si necesitas de mí, aquí estoy para ayudarlos.

¿Tu hijo o hija necesita una valoración?

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